Desde la visión del Tantra, los senos en un cuerpo femenino, tienen una gran relevancia para poder experimentar el éxtasis sexual. Hay una conexión directa entre la vagina y los senos. Nuestro cuerpo tiene polaridades electromagnéticas, y sabemos por regla general, que la energía se produce y se despierta en el polo positivo, que es en donde se encuentran nuestros pechos.

Lamentablemente, nuestra sociedad ha hipersexualizado esta zona de nuestro cuerpo (antiguamente simbolizaban la abundancia y el sustento de la naturaleza), y esto nos ha generado una serie de complejos e inseguridades que nos alejan de poder experimentar sensaciones más sutiles.

Por lo que no importa el tamaño, ni la forma de tus senos, sino como te puedas vincular con ellos, quitando la creencia de que los mismos solamente están para el placer de otras personas, y no para conectar con tu propio placer, con tu propia nutrición y cómo te das amor a ti misma.

Ahora bien, ¿Cómo cuidar nuestros pechos?

Hay muchos hábitos que tenemos incorporados y normalizados con respecto a nuestros pechos, y que pueden interferir con la salud de los mismos.

Uso de Corpiño/Sostenes

Lo ideal es evitar el uso de los sostenes lo máximo que podamos, y en caso de que necesites hacer uso de uno, que puedas elegir corpiño que sea lo más amable posible. Que el material sea de algodón e idealmente sin aro ni nada muy apretado para que la energía pueda circular con libertad por este centro.

Personalmente hace ya muchos años que no uso corpiño, al principio me costó, pero fue un descubrimiento interesante el darme cuenta que lo usaba para que no se me notaran los pezones.. me daba vergüenza que se vieran, o bien quería evitar miradas lascivas en el transporte público, o en donde estuviera, así evitar momentos de incomodidad.

Si, lo sé… es triste, pero claramente esta actitud que tenía en ese momento, es un claro reflejo de la hipersexualización de esta zona en los cuerpos femeninos, y de la propia desconexión que tenemos con nuestros pechos.

Disruptores endocrinos

Hay muchos productos que se venden libremente en los supermercados, que están llenos de disruptores endocrinos que no son saludables para nuestro cuerpo, entre ellos los desodorantes (aquí otra pregunta que se abre -para profundizar en otro momento- es ¿Qué nos pasa con nuestros olores, no?)

Es preferible utilizar algún producto de origen natural y que no tape los poros (cera/perfumes).

Una opción natural, barata y que seguro tenés ahora en la heladera muriendose, es el juguito de limón, barato y al alcance de todas.

Muchos Mimos

La práctica diaria del automasaje es super importante. Podés incorporarla antes de irte a dormir (cuando ya te estés relajando), o luego de bañarte, acompañando los masajes con algún aceite virgen de origen orgánico.

Los masajes en nuestros pechos hacen que la energía se mueva y circule, además de regularizar nuestros ciclos y poner en marcha el correcto funcionamiento de nuestras hormonas.

Espero haber aportado con esta info y que puedas empezar a conectar de una manera positiva con esta parte tan hermosa de nuestro cuerpo.

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