
Menstruar durante la luna nueva, es lo más orgánico y cercano a los ciclos de la naturaleza,
ya que en estos momentos por la acción electromagnética que ejerce en nosotras la luna, nuestra aguas están bajas (como la de las plantitas) y todo tiende a liberarse y descender de manera espontánea. Sin embargo, cada mujer es distinta y tiene su propio ritmo, por lo que menstruar en otras fases de la luna, está igual de bien.
Menstruar en luna Nueva
Te invita a poner de manifiesto tus necesidades y abre la puerta a reflexionar sobre la capacidad de desapegarse de las persona que no te favorecen, permitirte dejarlas ir y poder hacerlo sin sensaciones de culpa.
Consulta en tu mundo interior cuán apegada estás a los resultados y convierte tus expectativas en pasión y clara dirección para no sentirte víctima de nada ni de nadie.
Se te incentiva a reconocer que eres poseedora de una comprensión interna y espiritual que te llevará a desarrollar tu pasión, solo si te permites conectar con tu centro interior, con tu
fuego, tu templo, tu pasión interna. Muchas veces esta pasión, este fuego interior que te lleva a la sabiduría intuitiva, se muestra en silencio y soledad.
Menstruar en Luna Menguante
Que tu menstruación se presente en esta fase te invita a la reflexión de tu vida, especialmente, de los aspectos que te están incomodando. Puede surgir una fuerte necesidad de sanar temas que están pendientes o sin resolver.
También pueden aflorar juicios y críticas hacia los otros, donde te encuentres un poco testaruda y fija en tus ideas.
Esta fase te favorece otorgándote mayor conciencia de vos misma y de tu propio poder creativo. Es una menstruación que permite vincularte más profundamente con “la Mujer Sagrada”. Te invita justamente a dar espacio a lo sagrado y a dar crédito a tus verdaderas emociones.
Esta menstruación también puede mostrarte una parte más honesta, aunque también destructora y cortante, donde quizás veas todo lo que en tu vida está en desorden y desarmonía.
Menstruar en Luna Creciente
La virtud de menstruar en esta fase te invita a conectar con tu identidad y sentido de la propia valía. Te llama a reflexionar sobre el estado de la mujer social, alegre, dinámica y radiante que habita en vos.
Nos sentimos apreciadas y valoradas por lo que mostramos al mundo; estamos más cómodas y seguras de lo que hacemos.
Cuando la menstruación se presenta en esta fase te incentiva a evaluar y reflexionar aquello que has creado y se muestran más claros los aspectos negativos o difíciles de tu vida.
Por ende, es importante considerar si estás percibiendo tu vida libremente, o si estás imposibilitada de sentir esa dicha y logro personal.
Menstruar en Luna llena
Suele suceder que los efectos de esta lunación sean sentir la necesidad de expandirte social o mentalmente, de manera tal que parte de tu ser busque salir, y disfrutar, mientras que otra parte de tu cuerpo, dice calma, ralajate, escuchá, buscá un momento a solas contigo misma. Posiblemente, sientas cierta dicotomía entre lo que tu cuerpo y emociones dicen, y lo que la energía de la Luna sobre tus emociones internas busca expresar.
Menstruar en luna llena, te invita a valorar tu propia nutrición, afecto y auto-cuidado.
Esto también se relaciona con nuestro desempeño en el plano laboral y sobre cómo estamos nutriendo, creciendo e inyectando energía creativa a nuestros proyectos.
Durante esta fase se nos propone reflexionar sobre la dificultad que enfrentamos a la hora de negarnos a las peticiones de ayuda y de atención a los demás y, con ello, al establecimiento de límites (decir No, cuando no querés hacer algo).
Si queren profundizar en esta temática, les recomiendo el libro de Maria José Méndez Valdivia “Las Lunas en la mujer”.



