¿Cuántas veces nos hemos sentido tomados por nuestras emociones y deseando encontrar una alternativa que nos ayude a apaciguar nuestros fuegos internos?

La vida, muchas veces nos pone cara a cara con situaciones que son muy difíciles de digerir, o bien con aspectos de nuestra personalidad que nos causan sufrimiento, ya sea a nosotros mismos, como a quienes nos rodean.

Creo que si en algo vamos a coincidir, es en lo intenso y doloroso que es atravesar un duelo de un ser querido o una ruptura vincular, como así también no poder dormir por las noches por nuestras preocupaciones o miedos que inundan nuestros pensamientos.

Por suerte, el destino hizo que el Dr. Bach, descubriera las treinta y ocho esencias florales que conforman su sistema, que junto a un acompañamiento terapéutico, dan origen a la Terapia Floral.

El propósito principal de esta terapia, es acompañar de una manera más armónica los proceso de aprendizaje y crecimiento personal que nos tocan atravesar en esta experiencia humana. Además, busca restablecer la armonía de nuestro cuerpo físico, mental y emocional, dando como resultado un estado de equilibrio y de salud.

Para el Dr. Bach, como para otros investigadores, el primer acto de enfermedad se desarrolla en el plano energético por una emoción en desequilibrio, y es hacia allí donde se debe dirigir la acción terapéutica, la verdadera causa.

De alguna manera, podemos decir que esta terapia también trabaja de forma preventiva, ya que evita que el conflicto se exprese en el cuerpo físico mediante una enfermedad.

Si te encontrás atravesando una situación emocional desafiante, es mi deseo que puedas encontrar en las esencias florales una hermosa herramienta, y un gran apoyo para acompañar tus procesos, para hacer del camino de la vida, un lugar mucho más ameno y placentero.

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